martes, 12 de enero de 2016

On 16:24 by Victoria Stanham   No comments
Avanzar es encontrarte en el mismo lugar de ayer…y verlo con nuevos ojos.


En mi búsqueda por entenderlo todo, en las búsquedas de mis alumnos, en todos los procesos de aprendizaje de los que soy protagonista, acompañante o espectador, me encuentro una y otra vez con que damos vueltas en círculos pero ganamos en profundidad.

Una y otra vez se suceden 3 etapas:

Etapa 1: Encuentro con la idea

La idea la podemos encontrar de varias formas.

Por ejemplo, leyendo mi blog te vas a topar más de una vez con la idea de “darse espacio”. Si la idea no resuena contigo la pasarás de largo y no pasará nada. Pero si la idea resuena contigo, será como una semilla que encuentra tierra fértil y hecha raíz.

Esto puede tener varios efectos, que se dan en la segunda etapa.

Etapa 2: Investigación y reflexión

Una idea que hecha raíz empieza a guiar nuestra búsqueda, generando su propio “ecosistema de ideas asociadas”.

Por ejemplo, si la idea de “darte espacio” echa raíces en ti puede que quieras leer más sobre el tema, o empieces a ver analogías por doquier donde no te estás dando suficiente espacio.

Llega un momento en que quedamos atiborrados de datos y reflexiones al respecto de la idea. Estamos prontos entonces para la tercera etapa.

Etapa 3: Práctica e integración

Una idea que no se pone a prueba en la vida diaria es como una semilla que largó raíz pero no llegó a largar su tallo. Es en la práctica, en la “cancha”, donde nuestra comprensión de la idea se encuentra con la “realidad”; y es ésta la que nos espeja cuán profunda es en nosotros la raíz de nuestra idea.

Por ejemplo, cuando yo intento llevar a la práctica la idea de “darme espacio para respirar antes de reaccionar” me encuentro con que no es tan fácil. Me encuentro con que la simple idea de “darme espacio” tiene varias capas, como una cebolla: hay capas de hábitos mentales, físicos, emocionales, ambientales que me impiden llevar a cabo la simple acción de “parar antes de reaccionar”.

Es acá donde la cosa se pone interesante. Una idea chiquita toma raíz, se anida en mí, y me empieza a mostrar un ecosistema entero de reacciones psico-físicas.

¿Quizás no estoy entendiendo bien la idea? ¿Quizás la idea no es válida?

Sin darme cuenta estoy en la etapa 1 otra vez. Me encontré nuevamente con La Idea. Es entonces cuando tengo la opción de abandonarla y buscar otra idea… o entrar en otra vuelta de la espiral. 

- Victoria

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